
En Chile, la escuela se constituye en la instancia por excelencia donde se materializa el acto educativo. El estudio de este espacio social y su analítica, ha sido materia de profusas líneas de investigación donde se han abordado muchos elementos de su funcionamiento y realidad actual. Sin embargo, existe un campo menos explorado que es el de las determinaciones y configuraciones históricas que dan lugar a la escuela. En base a lo anterior, al generar una apreciación de la escuela en tanto instancia vincular primaria del proceso educativo desde la perspectiva genealógica de Foucault, se consigue indagar en las condiciones de posibilidad en las cuales surge la noción de escuela en la historia de Chile, y de qué forma, estas emergencias configuran un dispositivo de control que se ancla a las prácticas educativas con la suficiente fuerza como para mantenerse vigente en la actualidad de manera anquilosada y extemporánea.
La determinación y analítica del dispositivo de la educación en Chile se remonta a mediados del siglo XIX, y donde uno de los antecedentes más importantes es el proyecto de popularización de la instrucción primaria en todo el país. Este suceso marca un instante en el cual se ejecutan políticas públicas que permiten una masificación de la experiencia del aula. Las determinaciones que se encuentran a la base de este proyecto estatal, han sido enfocadas por los historiadores en dos líneas centrales. Por una parte, se encuentra la fundamentación del sueño ilustrado de conseguir una república que soslaye la ignorancia, y por otra, se encuentra la necesidad tanto de disciplinar, como de moralizar a una creciente y amenazante población vagabunda que era tierra de nadie, y enlodaba este proyecto de república. El factor común que agrupa estas dos líneas es la emergencia de instaurar un mecanismo de contención mínimamente ilustrado, pero si, fuertemente disciplinario y moralizante con las clases bajas para evitar las eventuales amenazas a la naciente y aún frágil república.
El dispositivo de la educación en Chile por tanto, es un dispositivo de la caridad el cual se configura a partir de distintas emergencias históricas, y tal como lo plantea Foucault, las prácticas del mismo van instalándolo y anquilosándolo, hasta llegar a un punto en el cual dicho dispositivo pierde toda actualidad y fundamento, pero de todos modos sigue operando y violentando. Esta analítica del dispositivo y su implicancia en el desarrollo de las personas, es apreciado mediante la determinación de cinco elementos: 1. La ambivalencia del dispositivo, 2. El extravío del sujeto, 3. La mutilación del cuerpo, 4. Expresión del sin sentido, y 5. La obscenidad en el uso del poder. Estos elementos son apreciados a través de su Noción, su Implicancia y su Consecuencia en la práctica educativa.
Esta analítica del dispositivo y sus cinco elementos, permite apreciar y comprender a partir de este primer acercamiento a la mirada genealógica, el estado actual de la práctica educativa en Chile, y a su vez, vislumbrar que a través de estos elementos y específicamente, mediante el que corresponde a la “Expresión del sin sentido” que si se pueden establecer puntos de ruptura y quiebres en la lógica y funcionamiento del dispositivo, haciendo posible indagar e intervenir para repensar la labor educativa y el mismo trabajo de aula.
No hay comentarios:
Publicar un comentario